Climatización
La caldera pierde presión y hay que rellenarla seguido
Una caldera de circuito cerrado pierde presión por dos grandes motivos: o el agua se está escapando por alguna unión, o el vaso de expansión ya no hace su trabajo. La clave para separarlos está en observar el manómetro en frío y en caliente y en mirar si, con la calefacción parada, la presión sigue bajando. Con esa información casi siempre se sabe a quién llamar antes de que abran nada.

Respuesta rápida
Anota la presión en frío varios días seguidos y comprueba si baja también con la calefacción parada: si baja sin calefacción, hay agua fuera (radiadores, uniones o purgadores); si sube en caliente y vuelve abajo en frío de forma exagerada, sospecha del vaso de expansión. Rellena hasta el valor del manual con la caldera fría y revisa los radiadores buscando humedad.
Qué síntomas encajan
- Hay que rellenar presión cada pocos días o cada semana.
- La caldera avisa de presión baja y bloquea la calefacción hasta rellenar.
- La presión sube mucho en caliente y cae por debajo de lo normal en frío.
- La base del radiador o una unión está mojada o deja manchas blancas.
- El purgador de un radiador gotea agua despacio.
Causas más probables
- Fuga en uniones o roscas del circuito: la que más se busca con papel y vista, sobre todo bajo radiadores y en la propia caldera (zona de agua, no de gas).
- Vaso de expansión sin precarga o con membrana rota: el circuito no absorbe la dilatación y la presión se descontrola en caliente.
- Purgadores (válvulas de purga) de los radiadores con junta gastada: la pérdida es mínima pero constante.
- Válvula de seguridad de la caldera que trabaja o gotea por sobrepresión: señal seria, requiere revisión.
- Fuga en la instalación de suelo radiante o en un tramo empotrado: sin marcas visibles, la pista es que la presión cae sin humedad aparente.
Diagnóstico paso a paso
- 1Con la caldera en frío y parada, anota la presión y repite la lectura al día siguiente sin haber usado calefacción.
- 2Si también baja sin calefacción, hay una pérdida real: recorre los radiadores con una mano seca y papel blanco por debajo y por las uniones.
- 3Mira los purgadores de cada radiador: una mancha o una gota bajo el purgador es la fuga más frecuente y la más barata de arreglar.
- 4Observa el comportamiento en caliente: si la presión se dispara y la caldera gotea por la válvula de seguridad, para de usarla y pide revisión.
- 5Comprueba el rango marcado en la placa de la caldera y rellena hasta ese valor con la caldera fría, usando la llave de llenado según el manual.
- 6Si no hay ninguna humedad y aun así la presión cae, la fuga está en un tramo sin acceso (suelo radiante o empotrado): corresponde a un instalador con métodos de localización.
Cómo solucionarlo
- Rellena la presión correcta en frío con la llave de llenado y comprueba que se mantiene durante días de uso normal.
- Aprieta con cuidado las uniones de los radiadores con el sistema frío; si una roscada gotea de forma constante, sustituye el purgador.
- Sustituye los purgadores con la junta gastada: pieza pequeña y operación rápida con el sistema frío.
- Si el síntoma es subir en caliente y caer en frío, el vaso de expansión necesita revisión o sustitución: es trabajo de instalador.
- Si tras rellenar la presión vuelve a caer sin humedad visible, no la rellenes cada dos días: localizar la fuga es lo que evita daños mayores.
- Aprovecha la visita para pedir revisión general de la caldera: el mantenimiento de un aparato de gas corresponde a un instalador autorizado.
Herramientas
- Llave de llenado de la propia caldera
- Linterna
- Papel blanco para detectar humedad
Cuándo pedir ayuda
Errores frecuentes
- Rellenar presión cada pocos días y dar por normal: la instalación está perdiendo agua y la causa no desaparece sola.
- Pretender rebajar la presión abriendo el purgador con el sistema caliente: sale agua a temperatura y además altera la lectura.
- Apretar roscas de la caldera por tu cuenta: la zona de agua de la caldera se toca, como mucho, siguiendo el manual, y lo demás es del instalador.
- Ignorar una caldera que gotea por la válvula de seguridad: es una señal de sobrepresión, no un detalle de acabado.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que baje un poco la presión en invierno?
Pequeñas variaciones dentro del rango son normales por la propia dilatación. Lo que no es normal es tener que rellenar cada pocos días: eso indica pérdida de agua, y cuanto antes se localice, más barata es la reparación.
¿Cómo sé si es el vaso de expansión?
La pista típica: en caliente la presión se dispara por encima de lo habitual y en frío cae por debajo, sin que encuentres humedad en ningún radiador. El vaso de expansión mantiene una precarga de aire que, con los años, se pierde: su revisión o sustitución es de instalador.
¿Cada cuánto hay que revisar la caldera?
El fabricante fija su mantenimiento y la normativa autonómica puede exigir una periodicidad concreta; en la práctica, una revisión anual por instalador autorizado mantiene la caldera ajustada, revisa la combustión y detecta pérdidas antes de que se conviertan en averías. Consulta también las condiciones de tu seguro.
Fuentes consultadas
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