Climatización
Cómo purgar un radiador paso a paso
Purgar un radiador es una de las pocas intervenciones de calefacción que un particular puede hacer con seguridad, siempre que el sistema esté frío y se respete el orden. El objetivo es simple: dejar salir el aire acumulado en la parte alta del radiador para que el agua circule por completo. Lo importante está en los detalles: sistema frío, cerrar bien la válvula, rellenar la presión después y empezar por los radiadores correctos.

Respuesta rápida
Espera a que la caldera y los radiadores estén fríos. Con cubo y trapo, gira la llave purgadora un cuarto de vuelta hasta que salga aire y, en cuanto salga un hilo de agua constante, ciérrala. Empieza por los radiadores más cercanos a la caldera y termina por los más alejados y los de la planta alta. Después, rellena la presión hasta el valor indicado en el manual y comprueba que todos calientan.
Qué síntomas encajan
- La parte superior del radiador está fría y la inferior caliente.
- El radiador solo calienta por un lado o tiene una zona muerta.
- Al abrir la llave de purga sale un chorro de aire con ruido.
- La presión de la caldera va bajando tras purgar o con el paso de los días.
- Un radiador en concreto no responde mientras los demás de la casa calientan.
Causas más probables
- Aire acumulado en la parte alta del radiador: es lo que la purga retira.
- Presión del circuito baja: sin presión suficiente el agua no llega a los radiadores alejados o a los pisos altos.
- Válvula termostática cerrada o atascada: no es aire, es que no entra agua (la purga no arregla esto).
- Lodos y suciedad del circuito: el radiador se enfría abajo o hace ruido, y la purga no lo resuelve.
- Fuga pequeña en el circuito: si la presión baja cada pocos días, hay una pérdida que revisar.
Diagnóstico paso a paso
- 1Comprueba que la caldera y los radiadores estén fríos antes de tocar nada.
- 2Sube el termostato del radiador y comprueba si la válvula de paso está abierta: descarta que no sea un problema de aire.
- 3Mira la presión en frío en el manómetro de la caldera y anótala.
- 4Abre despacio la llave de purga con el trapo y el cubo debajo: si sale aire y después agua, era aire; si sale agua directamente y sigue frío, no es aire.
- 5Si el problema es de todos los radiadores o la presión no se mantiene, el foco es la caldera o el circuito, no ese radiador.
Cómo solucionarlo
- Deja el sistema frío y sube un poco la presión de la caldera si estaba baja (según manual, en torno a 1-1,5 bar en reposo).
- Purga cada radiador empezando por los más cercanos a la caldera, terminando por los más alejados y los de arriba.
- Gira la llave solo un cuarto de vuelta: al salir agua limpia y sin burbujas, cierra. No fuerces el cierre.
- Vuelve a comprobar y ajustar la presión en frío tras purgar todos: es el paso que más se olvida.
- Reactiva la caldera y comprueba que todos los radiadores calientan de abajo arriba.
- Si tras purgar un radiador sigue frío, si el agua sale marrón en exceso o si la presión cae cada pocos días, pide revisión del circuito.
Herramientas
- Llave purgadora (o destornillador plano según modelo)
- Cubo pequeño o botella cortada
- Trapón y guantes
- Gafas de protección
Cuándo pedir ayuda
Errores frecuentes
- Purgar con la calefacción encendida o el radiador caliente: es la forma de quemarse con el chorro de agua.
- Olvidar rellenar la presión después de purgar: la caldera cortará por baja presión justo cuando más la necesitas.
- Cerrar la llave de purga a medias: gotea por el purgador y acaba mojando el alféizar o manchando el radiador.
- Purgar la misma semana tras semana: señal de que el circuito pierde aire o presión de verdad y hay que revisarlo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas veces al año hay que purgar?
En una instalación sana, una o dos veces al año bastan, o solo cuando notes que un radiador enfría arriba. Si cada pocos días tienes que rellenar presión o purgar, no es mantenimiento: es una fuga de aire o de agua en el circuito que hay que localizar.
¿Y si sale agua marrón?
Es lodos del circuito, habitual en instalaciones antiguas. Al salir, deja que fluya un instante y cierra; si el agua sale muy sucia o el radiador se queda frío abajo, el circuito necesita una limpieza profesional (arrastre), no más purgas.
¿Puedo purgar con la caldera encendida?
No. El sistema debe estar frío y en reposo: con el agua caliente a presión, el chorro quema y el purgador puede fugarse después. Además, rellenar presión se hace con la caldera parada y en reposo, siguiendo las instrucciones del fabricante.
Fuentes consultadas
Problemas relacionados

climatizacion
El radiador no calienta
La zona fría del radiador y el número de radiadores afectados indican si conviene pensar en aire, válvula, circulación o un problema de la caldera.
Ver diagnóstico
climatizacion
El radiador hace ruido
Los radiadores avisan antes de romperse: un borboteo constante casi siempre es aire en el circuito, un silbido agudo al girar la válvula es agua pasando por una apertura parcial y un golpe seco al arrancar suele ser la dilatación de las tuberías al calentarse. Distinguir los tres evita llamadas innecesarias: la mayoría de ruidos se resuelven con una purga bien hecha y válvulas totalmente abiertas. Lo que no se apaga solo, los golpes fuertes y repetitivos o cualquier ruido acompañado de fugas, pide revisión de instalador autorizado.
Ver diagnóstico
climatizacion
La caldera pierde presión y hay que rellenarla seguido
Una caldera de circuito cerrado pierde presión por dos grandes motivos: o el agua se está escapando por alguna unión, o el vaso de expansión ya no hace su trabajo. La clave para separarlos está en observar el manómetro en frío y en caliente y en mirar si, con la calefacción parada, la presión sigue bajando. Con esa información casi siempre se sabe a quién llamar antes de que abran nada.
Ver diagnóstico
climatizacion
El aire acondicionado no enfría
Antes de sospechar de una fuga de gas, la avería cara y la única que no puedes tocar, hay dos culpables muchísimo más comunes y gratuitos de descartar: el mando mal configurado (modo ventilación, automático o temporizador) y unos filtros saturados que cortan el caudal y el intercambio de calor. Después vienen el espacio de la unidad exterior y el desagüe. La guía recorre esas comprobaciones en orden y marca con claridad dónde termina lo doméstico y empieza el técnico certificado: si el equipo se hiela, gotea por dentro o no arranca, se apaga y se llama.
Ver diagnóstico