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Climatización

Cómo purgar un radiador paso a paso

Purgar un radiador es una de las pocas intervenciones de calefacción que un particular puede hacer con seguridad, siempre que el sistema esté frío y se respete el orden. El objetivo es simple: dejar salir el aire acumulado en la parte alta del radiador para que el agua circule por completo. Lo importante está en los detalles: sistema frío, cerrar bien la válvula, rellenar la presión después y empezar por los radiadores correctos.

Dificultad: FácilTiempo: 20-40 minutos para toda la viviendaActualizado: 2026-09-23
Tornillo de purga de aire de un radiador de calefacción
Foto: Mariegriffiths · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons · Fuente

Respuesta rápida

Espera a que la caldera y los radiadores estén fríos. Con cubo y trapo, gira la llave purgadora un cuarto de vuelta hasta que salga aire y, en cuanto salga un hilo de agua constante, ciérrala. Empieza por los radiadores más cercanos a la caldera y termina por los más alejados y los de la planta alta. Después, rellena la presión hasta el valor indicado en el manual y comprueba que todos calientan.

Qué síntomas encajan

  • La parte superior del radiador está fría y la inferior caliente.
  • El radiador solo calienta por un lado o tiene una zona muerta.
  • Al abrir la llave de purga sale un chorro de aire con ruido.
  • La presión de la caldera va bajando tras purgar o con el paso de los días.
  • Un radiador en concreto no responde mientras los demás de la casa calientan.

Causas más probables

  • Aire acumulado en la parte alta del radiador: es lo que la purga retira.
  • Presión del circuito baja: sin presión suficiente el agua no llega a los radiadores alejados o a los pisos altos.
  • Válvula termostática cerrada o atascada: no es aire, es que no entra agua (la purga no arregla esto).
  • Lodos y suciedad del circuito: el radiador se enfría abajo o hace ruido, y la purga no lo resuelve.
  • Fuga pequeña en el circuito: si la presión baja cada pocos días, hay una pérdida que revisar.

Diagnóstico paso a paso

  1. 1Comprueba que la caldera y los radiadores estén fríos antes de tocar nada.
  2. 2Sube el termostato del radiador y comprueba si la válvula de paso está abierta: descarta que no sea un problema de aire.
  3. 3Mira la presión en frío en el manómetro de la caldera y anótala.
  4. 4Abre despacio la llave de purga con el trapo y el cubo debajo: si sale aire y después agua, era aire; si sale agua directamente y sigue frío, no es aire.
  5. 5Si el problema es de todos los radiadores o la presión no se mantiene, el foco es la caldera o el circuito, no ese radiador.

Cómo solucionarlo

  • Deja el sistema frío y sube un poco la presión de la caldera si estaba baja (según manual, en torno a 1-1,5 bar en reposo).
  • Purga cada radiador empezando por los más cercanos a la caldera, terminando por los más alejados y los de arriba.
  • Gira la llave solo un cuarto de vuelta: al salir agua limpia y sin burbujas, cierra. No fuerces el cierre.
  • Vuelve a comprobar y ajustar la presión en frío tras purgar todos: es el paso que más se olvida.
  • Reactiva la caldera y comprueba que todos los radiadores calientan de abajo arriba.
  • Si tras purgar un radiador sigue frío, si el agua sale marrón en exceso o si la presión cae cada pocos días, pide revisión del circuito.

Herramientas

  • Llave purgadora (o destornillador plano según modelo)
  • Cubo pequeño o botella cortada
  • Trapón y guantes
  • Gafas de protección

Cuándo pedir ayuda

Solo con el sistema frío: el agua de un radiador en marcha sale a temperatura y provoca quemaduras. No abras la caldera ni toques conexiones de gas: si el circuito necesita más intervención que una purga, corresponde a un instalador autorizado. Si la presión supera el valor máximo marcado en la placa, deja de rellenar y consulta el manual.

Errores frecuentes

  • Purgar con la calefacción encendida o el radiador caliente: es la forma de quemarse con el chorro de agua.
  • Olvidar rellenar la presión después de purgar: la caldera cortará por baja presión justo cuando más la necesitas.
  • Cerrar la llave de purga a medias: gotea por el purgador y acaba mojando el alféizar o manchando el radiador.
  • Purgar la misma semana tras semana: señal de que el circuito pierde aire o presión de verdad y hay que revisarlo.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas veces al año hay que purgar?

En una instalación sana, una o dos veces al año bastan, o solo cuando notes que un radiador enfría arriba. Si cada pocos días tienes que rellenar presión o purgar, no es mantenimiento: es una fuga de aire o de agua en el circuito que hay que localizar.

¿Y si sale agua marrón?

Es lodos del circuito, habitual en instalaciones antiguas. Al salir, deja que fluya un instante y cierra; si el agua sale muy sucia o el radiador se queda frío abajo, el circuito necesita una limpieza profesional (arrastre), no más purgas.

¿Puedo purgar con la caldera encendida?

No. El sistema debe estar frío y en reposo: con el agua caliente a presión, el chorro quema y el purgador puede fugarse después. Además, rellenar presión se hace con la caldera parada y en reposo, siguiendo las instrucciones del fabricante.

Fuentes consultadas

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